Yo, mi, me, con..miga

miércoles, 23 de julio de 2014

Caminares



Tengo el cuerpo todo lleno de palabras. En los análisis de sangre, siempre aparecen más palabras que glóbulos: 

El colesterol está dentro de los límites, pero las palabras... me dice el médico, y frunce el ceño. 

Las palabras me caminan adentro, mientras yo camino. 

En mis ires y venires a lo largo de la costa de Montevideo, las palabras van y vienen todo a lo largo de mí: ellas se buscan, se encuentran, se juntan, y juntas crecen y se van convirtiendo en cuentos que quieren ser contados. 

Entonces las palabras golpean a las puertas de mi cuerpo, la puerta de la boca, la puerta de la mano, queriendo salir, queriendo darse, mientras yo me dejo ir por la orilla del río ancho como mar. 

Fué a la orilla de ese río-mar donde alguna vez también yo golpeé a las puertas de un cuerpo, queriendo salir, queriendo darme, y fui nacido. 



Eduardo Galeano



Las palabras que se forman dentro y no salen a tomar el aire en libertad , se secan y nos corroen por dentro.
Aunque a veces es mejor callar nuestra opinión sobre algo o alguien para no dañar a nadie, porque como decía el otro día, palabra vertida ya no se puede recoger, si no.......
Buen día.

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