Te reprocho
Felicidad
que seas discreta
que camines en silencio
de puntillas
cabizbaja
como si tuvieras miedo
como si evitaras llamar la atención.
Y no es que no vengas,
que sí
sí que vienes
pero lo haces tan callada
tan de incógnito
como una espía o una agente infiltrada.
¿ Por qué no aprendes del dolor y la pena
que no reprimen sus gritos lastimeros
sus embestidas bramando a medianoche
sus sollozos con runrún de letanía ?
(Y en cambio tú un rumor tenue
un susurro)
¿ No te das cuenta
Felicidad
de que lo que anhelamos nosotros es mirarte
oírte venir anunciada por trompetas
por tambores
por pasacalles
por músicos
que no parasen de tocar todo el tiempo ?
¿ Es que no puedes tú también hacer ruido
vocear
¡ estoy aquí !
¡ me siento eufórica
radiante por alegrar gente a mi paso ! ?
¿ Es que no puedes gritarlo
proclamarlo
a los cuatro vientos cantar que has venido
siquiera sea para contrarrestar
el estruendo que llega de ahí enfrente ?
Saiz de Marco.
Se dice que "el bien no suele hacer ruido, y el ruido no suele hacer bien". También hay un refrán que afirma que "Lo bueno suena y lo malo truena".
¿Y por qué? Tal vez estemos programados para magnificar lo doloroso que nos pasa en la vida, y en cambio atenuar o silenciar las cosas positivas. Y claro, así el balance resulta siempre desequilibrado, descompensado a favor de lo negro. La cuestión es ¿qué podríamos hacer para ajustar ese balance (y esa balanza): para hacerlos más fiel a la realidad?
( Comentario de su autor )
Saiz de Marco siempre tan certero en sus poemas como en sus comentarios !!
Es cierto, la Felicidad viene y yo no me reprimo de gritarlo a los cuatro vientos !!
Buen día.
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