Yo, mi, me, con..miga

martes, 26 de enero de 2016

El barquero



Levantarse temprano y comprobar que todo sigue igual,
que las ventanas no han envejecido tanto durante la noche
y que el pan de ayer sigue tierno para los dientes de leche
del nuevo día, que en la cocina perdura el olor áspero
del curri, el olor de nuestras manos preparando la cena,
preparando el amor bajo el lienzo blanco de la harina,
que los libros todavía conservan, tozudos, memoria
de las palabras, que todo está en fin donde tiene que estar,

desde los huesos hasta las mariposas, pasando por
los meridianos y por los silencios, que ocupan la exacta
latitud celeste donde alguien los dibujó. Y así cada
día idéntico trabajo para pasar del ayer
al hoy, para atravesar las oscuras aguas de la noche
con éxito y volver a comenzar como si nada hubiera
pasado –más que un poco de tiempo- el fango de los segundos.

Y así hasta que una noche embarquemos. Pero será otro ya
el río y será otro el barquero. Para entonces, dime, ¿quién
mantendrá el nombre, quién resguardará el olor de todo aquello
que hemos sido, que por nosotros ha vivido, qué mirada
recogerá las ventanas, el pan, las manos, la memoria,
los libros? 
¿Qué lodo se atreverá a anegar tanta vida?







Gemma Gorga
Barcelona 1968






Y.....llegado el día del último paseo, qué de valioso contendrá nuestro equipaje ??
Habrá merecido la pena y guardarán de nosotros un buen recuerdo o acaso resoplarán aliviados por nuestra partida.
Mientras tanto, vamos a VIVIR - así con mayúsculas - y no a sobrevivir !!
Que tengais un buen día.

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